• 30/03/2016

La explosión y su entorno

Peritación de Siniestros

Nos aproximamos hoy al escenario de las explosiones, fenómeno de frecuente manifestación, tanto en el ámbito de la vida familiar como de la empresa, y cuya cobertura dentro de las antiguas pólizas de incendios y actualmente en todas las pólizas Combinadas y/o Multirriesgo-Todo Riesgo creemos que merece algunos comentarios, con la intención de refrescar conceptos.

Obviamos enunciar la definición de explosión, por harto conocida y porque figura descrita tanto en todos los diccionarios como en los tratados de seguros publicados. Si se nos permite, haremos un poco de arqueología de la explosión, con respetuoso recuerdo a la serie de explosiones que recogía la Tarifa de Incendios (madre de las tarifas actuales) en la que se hacía un amplio repertorio enunciativo y limitativo de este fenómeno:

Explosión de:

  • Aparatos de alumbrado, infiernillos, estufas y cocinas alimentadas con aceites minerales.
  • De determinados gases: ciudad, butano, propano, gasógeno o acetileno.
  • De dinamita, pólvora, nitroglicerina, nitrocelulosa (para riesgos específicos, que ahora también deberemos tipificar adecuadamente).
  • De aparatos de vapor.
  • De aparatos y conducciones de calefacción.
  • De gases incombustibles comprimidos a presión: aire, oxígeno, gas carbónico y un largo etcétera. 
  • De motores alimentados por esencias y aceites minerales.

En la actualidad, la cobertura de explosión quedará garantizada sin entrar en detalle sobre su origen, salvo para aquellos riesgos en cuya actividad intervengan elementos o procesos de peligrosidad notoria: industrias extractivas con uso de explosivos diversos, industrias con utilización de combustibles nucleares y otros de similar rango.

VARIEDADES DE EXPLOSIÓN

Por el ámbito dónde se producen:

  • Confinadas: dentro de edificios, recipientes, tubos.
  • No confinadas: al aire libre.

Por la velocidad de propagación:

  • Deflagración: velocidad comprendida entre 100 y 200 milisegundos.
  • Detonación: velocidad muy superior a la de propagación del sonido.

Por la naturaleza de las materias implicadas

  • Bleve (del inglés boiling liquid expanding vapor explosión): exclusiva de líquidos o gases licuados contenidos en un recipiente. Su seña de identidad es la expansión de toda la masa de materia implicada con la figura de “hongo con una bola de fuego”.
  • De polvos: las materias pulverizadas son muy susceptibles de originar explosiones, según las condiciones en que se manipulen y/o almacenen. Todos las sustancias combustibles en su fase pulverizada, si explosionan, lo hacen de forma parecida a la de los gases inflamables.

CIRCUNSTANCIAS QUE INFLUYEN EN LA PRODUCCIÓN DE LA EXPLOSIÓN

  • Naturaleza de la materia combustible. Aunque parezca increíble, el riesgo de menor a mayor se da entre materias tales como: polvo de carbón, aspirina en polvo o aluminio en polvo.
  • Tamaño de las partículas pulverizadas.
  • Humedad inferior al 50 %.
  • Presencia suficiente de oxígeno para mantener la combustión.
  • Concentración de la nube de polvo dentro del rango de explosividad.
  • Presencia de calor /fuente de ignición suficiente.

INHIBIDORES DE LAS EXPLOSIONES

  • Creación de atmósfera , sin oxígeno desplazándolo, utilizando Nitrógeno u otro gas inerte.
  • Mantenimiento de humedad ambiental superior al 50 %.
  • Eliminación de la presencia de la electricidad estática.
  • Instalación de detectores de explosión, que activen mecanismos que impidan alcanzar el punto crítico mínimo pre-explosivo.

Terminamos la tertulia con la mención específica a la figura opuesta a la explosión:

Implosión: “...desde fuera, hacia adentro”. Un ejemplo lo tendríamos en la implosión de recipientes en cuyo interior se hubiera realizado el vacío.

En muchas modalidades de pólizas Combinadas / Multirriesgo, ya sean de riesgos sencillos (hogar - comercio) como en las de riesgos industriales, la implosión figura incluida en el repertorio de las coberturas. En otras, no es así. Nos permitimos sugerir un repaso de condicionados solicitando la incorporación de la misma, para evitar problemas en caso de que se produzca un siniestro cuya causa sea la implosión.

En las ocasiones en que hemos solicitado la mencionada incorporación, mediante suplemento, se nos ha indicado que no era preciso, ya que se sobrentendía que quedaba incluida. La experiencia nos demuestra que cuando se produce el siniestro, puede haber algún problema con el profesional tasador si éste no encuentra dentro del texto del condicionado la cobertura explicitada. Deberemos recurrir entonces a la aclaración con el área de suscripción, etc. Evitemos este trámite en lo posible que, a la vista del cliente, podría interpretarse como una omisión por nuestra parte en lo referente a la cobertura más completa de su riesgo.


Tags: daños materiales, explosión